Animales Literarios. Poe Transfigurado: Leonora



Leonora

Edgar Allan Poe

I

¡El vaso se hizo trizas! Desapareció su esencia. ¡Se fué; se fué...! Doblad, doblad campanas, con ecos plañideros, que un alma inmaculada de Estigia en los linderos flotar se ve.

Y tú, Guy de Vere, ¿qué hiciste de tus lágrimas? ¡Ah, déjalas correr...! Mira, el angosto féretro encierra a tu Leonora; oye los cantos fúnebres que entona el fraile; ahora ven a su lado, ven.

Antífonas salmodien a la que un noble cetro fué digna de regir; un ronco De profundis a la que yace inerte, que con morir tan joven sufrió una doble muerte.... ¡Tan joven y morir!

Indignos, los que amabais en ella solamente las formas de mujer, pues su altivez nativa os imponía tanto, deseasteis que muriera, cuando el fatal quebranto posó sobre su sien.

¿Quién abre los rituales? ¿Quién va a cantar el Réquiem? Quiero saberlo. ¿Quién? ¿Vosotros, miserables de lengua ponzoñosa y ojos de basilisco?... ¡Mataron a la hermosa, que tan hermosa fué!

¿Peccavimus cantasteis? Cantasteis en mala hora... El Stabat entonad, que su solemne acento suba al excelso tronco como un sollozo amargo que no suscite encono en la que duerme en paz 

II

Ella, la hermosa, la gentil Leonora, emprendió el vuelo en su primer aurora; ella, tu novia, en soledad profunda ¡huérfano te dejó!

Ella, la gracia misma ora reposa en rígida quietud; en sus cabellos hay vida aún; más en sus ojos bellos ¡no hay vida, no, no, no!

¡Atrás! Mi corazón late de prisa y en alegre compás. ¡Atrás! No quiero cantar el De profundis majadero, porque ya inútil es.

Tenderé el vuelo y al celeste espacio me lanzaré en su noble compañía. ¡Voy contigo, alma mí; sí, alma mía, y un peán te cantaré!


Leonore. 120 x 120 cm. Técnica mixta sobre lienzo.

III

¡Silencio campanas! Sus ecos plañideros acaso la hagan mal. No turben con sus voces la beatitud de un alma que vaga sobre el mundo con misteriosa calma y en plena libertad.

Respeto para el alma que los terrenos lazos triunfante desató; que ahora luminosa flotando en el abismo ved amigos y contrarios; que del infierno mismo al cielo se lanzó.

Si el vaso se hizo trizas, su eterna esencia libre ¡se va, se va...! ¡Callad, callad, campanas de acentos plañideros, que mi alma inmaculada del cielo en los linderos tocando está!

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Este poema, que tuvo una versión pindárica de 1843, se reimprimiría, tal y como se conoce, en 1844. Se incluyó en The Raven and Other Poems en 1845. Poe confesó que Elmira Royster "was his lost Lenore", pero se desconoce a ciencia cierta a quién dirigó este poema. 




@aristas.bellasartes

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