Carta para Ayalga

Pola de Siero. 30 de Enero del 2016. Bienvenida Ciudadana.


"Ayalga" 50x50 cm. Técnica Mixta Sobre Lienzo.

Es un sentimiento emocionante el que tengo ahora, Ayalga... Leer unas palabras que en realidad son para tí... aunque te lleguen como un murmullo, mañana te llegarán como un mensaje.

En unos pocos días cumplirás tu primer año. Has nacido en una fecha afortunada que designa la cultura celta. La llamaban Imbolc, que significa "en el vientre"; aquello que fue sembrado durante el solsticio de invierno y ahora crece. Pero, no importa lo que uno es por nacimiento, sino lo que es por sí mismo. Recuerda siempre que es la dignidad humana lo que nos hace a todos semejantes porque certifica que cada cual es único, no intercambiable y con los mismos derechos al reconocimiento social que cualquier otro.

Has nacido libre y eres una mujer libre, así que vive con valentía. Comprenderás pronto que la valentía consiste en avanzar proyectándose al futuro, siendo coherente con tus valores, y enfrentar la vida con entusiasmo desafiando la adversidad. La valentía es el primer paso para cambiar este mundo que te dejamos, para la conquista, el éxito y la libertad; y el principal factor de cambio y desarrollo serás tu misma y las personas que te vayas encontrando en el camino. Este camino será largo, pero no se tratará de saber si persiguiendo la justicia lograrás preservar la libertad. Se trata de saber que, sin libertad, no se logra nada y perderéis a la vez la justicia futura y la belleza humana. Ya lo dijo el ingenioso hidalgo "la libertad no debe ser vendida por ningún dinero". Te podría decir de muchas cosas que una vez "compradas" destruyen nuestra libertad; seríamos más nuestros si ellas no fueran nuestras. No permitas que te roben la imaginación, no hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedan imponer a la libertad de tu mente, Virginia Woolf lo sabía muy bien. No temas ni siquiera a los dioses porque ni ellos pudieron negarnos la libertad. No obstante, es necesario que no olvides que el Paraíso se toma por asalto.

Te recomiendo que te acostumbres a encontrar momentos de calma y paciencia. Los necesitarás mucho, casi todos los días de tu vida. No para resignarte o bajar los brazos, eso nunca te lo permitas, porque es una trampa que genera hábitos difíciles de quitar... La calma y la paciencia son para esperar y no desesperar. Descubrirás que ese es otro secreto importante de la vida.

Ya lo decía el sabio, en esta vida, las personas, podemos optar por lo que nos parece bueno o conveniente para nosotros frente a lo que nos parece malo o inconveniente. Y como podemos inventar y elegir, podemos equivocarnos. De modo que te parecerá prudente fijarte en lo que hacer y procurar un cierto saber vivir que te permita acertar. A éste arte de vivir, Sabater, lo llama ética, Ayalga y en la ética las palabras son nuestra más inagotable fuente de magia, capaces de infringir daño y de remediarlo.

La vida puede ser comprendida hacia atrás, pero debe ser vivida siempre hacia delante. No te olvides del pasado, pero no dejes de andar. Importa menos el destino que el camino. Al fin y al cabo siempre te surgirán cosas que no habías previsto y esa es otra constante de la vida. Cualquier lugar sirve si aprovechas el presente (que es lo único que tenemos, ya que el futuro siempre está más adelante y cuando llegamos ya no es futuro).

Deseo que no te acostumbres a las injusticias. Que seas capaz de sentir y pelear por ellas, aunque no seas tú la afectada. La idea de que algunas vidas importan menos es la raíz de todo lo que está mal en el mundo. Por eso, los conceptos de patria, bandera o religión tienen tan poco que ver con nosotros, como seres humanos, y nos separan más de lo que nos unen. No te olvides que no estás sola y algún día puedes ser tú quien necesite ayuda.

La mejor actitud es comerse el mundo no la cabeza. Esta vida es corta para quedarse con las ganas, así que nunca creas que es demasiado tarde para hacer lo que te gusta. Deja que la vida te sorprenda, deja que te despeine.

Estas palabras no pretenden ser una fórmula para guiarte en la vida. No tengo esa fórmula, y no creo que alguien la tenga. Así que no tendrás más remedio que ir buscando esa fórmula- la tuya- la que te haga feliz. Tendrás tiempo para ello. Y contarás, eso sí, con el amor y cuidado de tus padres, que te adoran más que a nada en el mundo y todos los que te queremos... para que luego, en el trayecto de la vida- de tu vida-, elijas qué quieres ser, como quieres vivir, como prefieres ser feliz.

Tengo tantas preguntas que ahora no tendrán respuesta... ¿cómo serás un poco más mayor?, ¿qué te dará miedo?, ¿qué te hará reír?... Todo eso, ahora mismo es un misterio. Ya nos lo contarás llegado el momento. No hay prisa.

Déjate sorprender. Cuando te vaya bien, disfruta... y cuando no, aprende pronto. No guardes las lágrimas porque oxidan el alma. Los momentos difíciles son tan imprescindibles como los felices. Intenta que tus sueños sean más fuertes que las excusas para no llevarlos a cabo. Si no perseguimos nuestros sueños, nos hacemos cada vez más tristes sin darnos cuenta. Solo debes llevar en tu viaje una gran certeza: no cometas el peor error que uno puede cometer, no ser feliz. La felicidad puede ser hallada en los tiempos más oscuros.

Ya ves que no hay una receta para vivir. Por eso comparto un último secreto contigo que aprendí del Principito: " no se ve bien sino con el corazón... lo esencial es invisible a los ojos".

Que la alegría y la felicidad te besen los labios Ayalga, muchas veces.

Siempre tuyo.







Comentarios

Entradas populares